Los crímenes de la ETA y su castigo
La negociación de Zapatero con la ETA de 2005 a 2007 y siguientes

José Antonio Ardanza justifica en el atentado sanguinario de Hipercor el pacto de la Mesa de Ajuriaenea que firmaron en 1988 EA y el PNV con los socialistas y los populares

NOTICIASDENAVARRA.COM - PAMPLONA. Miércoles, 20 de junio de 2012

El atentado de Hipercor, que produjo 21 muertos y casi medio centenar de heridos, significó un antes y un después para la ETA. Aunque la organización armada continuó con su actividad otros 25 años, lo cierto es que lo sucedido el 19 de junio de 1987 en Barcelona supuso la caída del velo místico que para mucha gente aún rodeaba al grupo de bandidos sanguinarios terroristas asesinos armados.

Un cuarto de siglo después de aquel atentado, el exlehendakari José Antonio Ardanza desveló ayer, 19.06.2012, en una entrevista en la radio catalana RAC 1 que el entonces presidente del Gobierno español, Felipe González, le trasladó el malestar que había en una buena parte del ejército por los atentados de la ETA. "Todo esto me lo cuenta Felipe (González). Muy preocupado, además", asegura. "Los militares fueron tomando conciencia de que podía ser un momento adecuado para tomar medidas. Estábamos con una sociedad que se estaba revelando y con un Gobierno que no estaba siendo muy eficaz en su capacidad de atajar todas estas barbaridades, por lo que empezaron a pensar si no había llegado el momento de poner orden", dijo el exlehendakari José Antonio Ardanza .

Ardanza señaló en la entrevista que la masacre de Hipercor generó una "reacción brutal hasta en los más ilusos que podían pensar que ETA seguía manteniendo una cierta imagen mítica de los tiempos de la dictadura".

Reacción

En la entrevista José Antonio Ardanza recordó que 1986 había sido un año muy sangriento en el que, entre otros, se produjo el atentado de la plaza de la República Argentina en Madrid en el que murieron doce agentes de la Guardia Civil. También en ese año de 1986 se produjo el atentado contra el gobernador militar de Gipuzkoa, en el que además del propio gobernador murieron su mujer y uno de sus hijos.

Si en junio de 1987 se produjo la masacre de Hipercor, ese año finalizó con otro atentado que, por su magnitud, hizo de nuevo estremecer a la sociedad. El 11 de diciembre de 1987 estallaba un coche-bomba junto al cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, que produjo doce muertos entre agentes y familiares de los guardias civiles.

Tal como señalaba Ardanza ayer, 19.06.2012, en su entrevista en la RAC 1: "Algo había que hacer. Teníamos que hacer algo". Y ese algo llegó en enero de 1988 con la constitución de la Mesa de Ajuria Enea. En concreto, el 12 de enero de 1988 se firmaba el Acuerdo para la Normalización y Pacificación de Euskadi, un pacto que fue suscrito por PNV, PSE, Euskadiko Ezkerra (EE), Eusko Alkartasuna (EA), Alianza Popular (AP) y Centro Democrático y Social (CDS).

Aunque la ETA mantuvo su actividad sanguinaria, tanto el atentado de Hipercor como la posterior constitución de la Mesa de Ajuria Enea supuso un antes y un después en la actividad de la organización de bandidos sanguinarios, sobre todo en el apoyo social que había venido recibiendo hasta entonces el grupo sanguinario.