La negociación de Zapatero
con la ETA de 2005 a 2007 y siguientes
La Guardia Civil tiene informes en 2012 de que la dirección de la ETA ha decidido no disolver la banda
DN EUROPA PRESS. BARCELONA, martes, 12/06/2012El ministro del Interior, Jorge Fernández
Díaz, reconoce que la Guardia Civil tiene informes, según los
cuáles la ETA ha sometido a votación entre sus militantes la
decisión del cese definitivo de la violencia anunciada el pasado
20 de octubre de 2011. Además apuntan a que la ETA no va a
disolverse, aunque el ministro ha advertido de que la banda
terrorista acabará desapareciendo "por las buenas o por las
malas".
Los informes indican que la cúpula de la banda terrorista ha
iniciado estos días un debate entre todos sus integrantes para
que voten antes de final de año la decisión anunciada el 20 de
octubre de 2011 del cese definitivo de la lucha armada. Estos
documentos avanzados por la Cadena Ser señalan textualmente que
la dirección de la ETA ha decidido no disolverse aunque no
cuestiona la decisión del cese definitivo de la lucha armada y
la considera "firme e histórica".
En declaraciones este martes, 12/06/2012, a los periodistas tras
participar en un desayuno informativo en Barcelona con la
presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, Fernández
Díaz ha subrayado que la ETA está derrotada políticamente y
que solo queda que se disuelva "por las buenas o por las
malas".
"Conozco esos informes y ETA considera que le es más útil
mantener esa estructura diezmada que tiene en la
clandestinidad", ha admitido el ministro, que ha señalado
que si no se disuelven voluntariamente la fuerza del Estado de
Derecho les llevará a la disolución.
"Hoy por hoy ETA no está por la disolución incondicional,
lo sabemos perfectamente y por eso la policía y los tribunales
siguen actuando", ha continuado Fernández Díaz, que ha
recordado que en 2012 se ha puesto a disposición judicial a diez
etarras.
El ministro del Interior ha lanzado también un mensaje crítico
hacia la izquierda abertzale, y le ha reprochado que todavía no
haya pedido la disolución incondicional de la banda ni haya
condenado sus acciones terroristas pese a que aspira a gobernar
en el País Vasco.
El dirigente popular ha deplorado que a los abertzales les falte
mucho para "ser democráticos y tener credibilidad", y
ha sostenido que, si se sumarán a la unidad de todos los
partidos para pedir la disolución de la banda, se avanzaría
mucho en el fin del terrorismo.