La negociación de Zapatero
con la ETA de 2005 a 2007 y siguientes
El 11M de 2004
La ETA teme en 2011 la llegada del PP al poder según una comunicación interna de la banda: "El PP no nos puede pillar con los pantalones bajados"
La Razón 20 julio 20 11 - Madrid - J. M. Zuloaga
La banda ha reorganizado su «aparato logístico» durante la nueva falsa tregua y se rearma ante una posible victoria de Rajoy
La detención hace un mes en la frontera de Italia con Francia, de un etarra que había comprado material para fabricar bombas y la captura, el pasado 30 de julio de 2011 en territorio galo, de otro pistolero, Oier Aldanaz, ha permitido a los investigadores saber que la banda ha logrado reorganizar su «aparato logístico», según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.
Con ser preocupante este dato, aún lo es más el hecho de que, según comunicaciones de etarras conocidas por las Fuerzas de Seguridad, la razón «política» de esta reorganización se deba al temor que tienen a un triunfo del Partido Popular en las elecciones. Los terroristas tratan de evitar que esa victoria les coja sin la suficiente capacidad de amenaza, «con los pantalones bajados», como ha comentado uno de ellos.
Alarma
La detención de Iñaki Domínguez, que volvía a Francia desde
Italia con material para construir artefactos explosivos,
encendió las alarmas, que aumentaron al comprobar que Aldanaz
pertenecía, como el primero, al «aparato logístico». El coche
que intentaba robar en una granja de Jumilhac le Grand, a unos 50
kilómetros de Limoges, era para el traslado de materiales.
Domínguez había sido enviado a Italia con «un pedido», que
cumplimentó en tiendas de Turín y de otras localidades más al
sur. Los investigadores han logrado reconstruir algunos de sus
movimientos por el país transalpino, al que se desplazó en
solitario con el fin de levantar menos sospechas. Los datos de
que se dispone hasta ahora demuestran que iba con una misión
concreta, cuyo destino final es comiter atentados, porque nadie
compra determinados materiales para «coleccionarlos» o
«entregárselos al abogado sudafricano Brian Currin en señal de
buena voluntad», agregaron.
Aldanaz y otro etarra que logró huir iban armados. Al verse
sorprendidos, embistieron con el coche, también robado, con el
que habían llegado al lugar contra el de los granjeros, que
trataban de alcanzarles. Una reacción de extremada violencia que
no hace pensar en abandono de las armas o rendición, extremos
confirmados en el comunicado de ETA, fechado el 7 de julio de
2011, publicado en «Gara» una semana después.
Un triunfo del Partido Popular en las elecciones generales
preocupa en la banda. Los cabecillas son conscientes de que la
propuesta que hagan de negociación al Gobierno de Rajoy no
tendrá la respuesta entusiasta que se produjo con Rodríguez
Zapatero. Sin embargo, son pragmáticos y se preparan para un
escenario que no les gusta, pero con el que, muy probablemente,
tendrán que convivir. De ahí, la necesidad de rearmarse, de
reorganizar, en la medida de lo posible, las estructuras
criminales, para, si es preciso, demostrar al Ejecutivo del PP
que no están acabados y que pueden hacer mucho daño.
La convalidación de las listas de Bildu, que ha supuesto para la
ETA la consolidación de un «Frente Político» con una tremenda
fuerza (que le permitirá «acreditar» respaldo social a las
decisiones que pueda adoptar), se convierte, de esta manera, en
un lastre para un Gobierno presidido por Rajoy. De vencer en los
comicios, se topará con una banda reforzada en todos sus
«aparatos», y todo ello por culpa de una serie de iniciativas
equivocadas, adoptadas en los últimos meses de la legislatura.
La ETA mantiene su «dirección» «militar» y «logística» en
Francia, pero gran parte de las decisiones «políticas» se han
trasladado ahora a España. Es cierto que los cabecillas, Irache
Sorzábal y David Pla, se esconden en territorio galo, pero, en
un momento tan dinámico, sobre todo después de los resultados
electorales de Bildu y la vuelta de Batasuna a las instituciones,
algunos de sus miembros más destacados actúan, por razones
operativas, desde el País Vasco y Navarra.
Chantaje
Una de las argucias en la que trabajan los elementos de esta
sección etarra que viven en territorio español es la de hacer
llegar al Gobierno, de forma indirecta, que una condena de los
imputados en el «caso Bateragune», entre ellos Arnaldo Otegi,
supondría dar la razón a los duros de la ETA, que ponen en
cuestión las cacareadas «vías políticas y pacíficas». Se
trata, según las fuentes consultadas, de un vulgar chantaje cuya
finalidad es la de que, como ocurrió con Bildu, las
instituciones cedan y se pueda así continuar con el «proceso».
Máxima clandestinidad lluvias
Las detenciones de Iñaki Domínguez y Oier Aldanaz han provocado
que los miembros del «aparato logístico» hayan extremado las
medidas de clandestinidad, con el fin de evitar nuevas capturas.
El robo de materiales para falsificar documentos, en diciembre de
2010 en Francia, demuestra que este «aparato» se encuentra
activo pese a la declaración de alto el fuego.