Crónica
La negociación de Zapatero
con la ETA de 2005 a 2007
A espaldas del Gobierno se negoció
con el enemigo del Estado
El Partido representado por un condenado en firme por malos
tratos a su mujer
EL DIARIO COLABORÓ EN LOS INSULTOS Y MENTIRAS SOBRE ETA
LIBERTAD DIGITAL, jueves, 17 de abril de 2008
Terstch pregunta a El País dónde está cuando atacan a periodistas críticos con Zapatero
El Comité de Redacción de El País se ha ofendido por las críticas a Jesús Eguiguren y a su amplio eco en el diario pro-gubernamental, algo impensable en un dirigente del PP que hubiese sido condenado en firme por maltratar a una mujer, como lo ha sido el presidente del PSE. Herman Tertstch mostró en ABC esta contradicción y el aparato de Redacción de El País ha puesto el grito en el cielo. El periodista, buen conocedor del diario de Prisa, responde este jueves con una contundente carta.
El pasado 9 de abril de 2008, Hermann Tertsch comentó en ABC una entrevista de dos páginas dedicada por El País al presidente del PSE y enviado de Zapatero a las conversaciones públicas y secretas con ETA, Jesús Eguiguren. La conversación había sido elaborada y resumida por el cronista más fiel a Rodríguez Zapatero, el veterano Luis R. Aizpeolea.
Tertsch señaló en su comentario de ABC las contradicciones de Eguiguren y las de El País. Del presidente del PSE, demostró cómo, en sus respuestas a El País, dice una cosa y la contraria, que hubo y que no hubo diálogo con ETA antes de la tregua, es decir, bajo gobierno del PP.
También constató la contradicción de un diario como El País, adalid de la supuesta superioridad moral de la izquierda y, sin embargo, acogedor en sus páginas con una persona condenada en firme por maltratos a su ex esposa. Tertstch no pudo imaginar que alguien del PP en las mismas circunstancias hubiese gozado de dos páginas en El País.
El Comité de Redacción de El País respondió este miércoles, en la sección de Cartas al Director de ABC. El brazo corporativista del diario se ofende e indigna por lo que considera "lamentables descalificaciones del columnista", a pesar de que no hay una sola descalificación o insulto en el artículo de Tertsch, como puede comprobarse en su lectura.
El Comité de El País lamenta supuestos ataques a su compañero Aizpeolea y recuerda que "todos estamos en el mismo bando" contra ETA. La respuesta de Tertsch ha llegado este jueves, 17 de abril de 2008, también en la sección de Cartas de ABC.
Señala su "enorme satisfacción de saber que el Comité de Redacción de El País considera que todos estamos en el mismo bando" en la lucha anti-terrorista.
El columnista de ABC recuerda, a continuación, que ni El País ni su Comité de Redacción "estuvieron en el mismo bando de los que no quisieron comulgar con las ruedas de molino del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero" durante la negociación con ETA. Pide a sus colegas un ejercicio de memoria para evocar que cuando el presidente Zapatero, la vicepresidenta y el ministro del Interior mintieron diciendo que habían verificado las condiciones de la tregua o que las negociaciones se interrumpieron después del asesinato de Carlos Palate y Diego Estacio en el atentado de la T-4, "hubo muchos periodistas en España que alzaron la voz contra esa intoxicación".
Lo que recibieron desde El País fue "descalificaciones e insultos en artículos, columnas e incluso editoriales".
En este sentido, hay que recordar que firmas tan destacadas de El País como Juan Luis Cebrián han dedicado expresiones como "charlatán de mierda", "bandolero" o "fascista sociológico" a algunos de esos periodistas, tal y como recoge Libertad Digital en este muestrario.
Hermann Tertstch recuerda también que el Comité de Redacción de El País "no tuvo el mayor problema en que desde su periódico se vertieran todo tipo de manifestaciones de desprecio contra todo periodista que no comulgara con las mentiras del Ejecutivo difundidas y defendidas con entusiasmo militante por el que ahora se considera agredido". Y abunda en la conducta sufrida por los periodistas críticos con el Gobierno: "agredidos han sido, incluso físicamente, cadenas de radio, periodistas y políticos que no creían en la tesis, extendida por columnistas, dibujantes e informadores de diversos periódicos afines al Gobierno socialista como el suyo, de que Batasuna y ETA querían la paz y el PP poco menos que añoraba muertos por el terrorismo y dinamitaba la paz deseada fervientemente por De Juana y Otegi y los negociadores socialistas".
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Opinión: Del maltrato al abismo
España Liberal. 09/04/08, 07:06 h
HERMANN TERTSCH: Mientras los perdedores de las elecciones descubren el esperpento, los vencedores se dedican a la ofensa con un virtuosismo al que se le puede sacar gracia con cierta dosis de humor negro. Ofrezco a los que no tuvieran ayer la posibilidad, por costumbre o estómago delicado, una de las muchas joyas que contiene la entrevista del presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren a «El País».
Diviértanse señores con las malas bromas del patio nacional si se cansan del lamento por lo pasado, les asusta lo que llega y las muy justificadas náuseas ante el presente no se lo impiden. Mientras los perdedores de las elecciones descubren el esperpento, los vencedores se dedican a la ofensa con un virtuosismo al que se le puede sacar gracia con cierta dosis de humor negro. Ofrezco a los que no tuvieran ayer la posibilidad, por costumbre o estómago delicado, una de las muchas joyas que contiene la entrevista del presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren a «El País». Se las hace a un periodista que compitió con el presidente, la vicepresidenta y el ministro de Interior en la difusión de la mentira de que las negociaciones con ETA se habían roto definitivamente tras el atentado de la T-4. Pero aquí hablan de algo que resulta casi más repugnante que la mentira a la que, al fin y al cabo, aquí nos hemos acostumbrado. En plena apoteosis de prestidigitación con las palabras -ellas siempre al servicio de la política, como dice el Gran Timonel Zapatero-, Eguiguren se permite un brinco retórico maravilloso y en un solo párrafo niega y confirma el mismo hecho. Demostrado que a gran parte de los españoles no les importa que su presidente del Gobierno les mienta y después les venda como honestidad reconocerlo con impudicia, es probable que la profanación de la palabra y su sentido nos lleve a niveles que ni Orwell podía intuir. Pocos españoles parecen haber sentido como ofensa la certeza de que el «Gobierno Z» les mintió respecto a las negociaciones con ETA. Quizás parte de la sociedad española aún encuentre capacidad de indignación al conocer más indicios, por boca de Eguiguren, de lo que fue una inaudita coordinación clandestina entre los socialistas vascos y la organización terrorista para lograr acuerdos políticos en beneficio mutuo. Desde antes de que Zapatero llegara al poder y mientras éste firmaba con el Gobierno de Aznar el pacto contra el terrorismo. Pregunta: «¿Hubo diálogo previo con ETA para propiciar la tregua?» Respuesta: «Diálogo como tal no hubo hasta después de la tregua. Lo que hubo antes fueron contactos sobre los métodos para propiciarla. (...) Convinimos en que aquella no era una tregua más, sino permanente. (...) Teníamos la convicción de que iba a serlo. (...) Lo decían los representantes de Batasuna y ETA en las conversaciones previas». Recapitulemos. Según Eguiguren, no hubo diálogo previo «como tal». Pero Batasuna y ETA -valga la redundancia- le habían dicho a Eguiguren en «las conversaciones previas» que aquello iba a ser una tregua fetén. Lo cierto es que aun bajo el Gobierno de Aznar en un momento de éxito masivo en la lucha antiterrorista y con la «kale borroka» en vías de extinción, Eguiguren comienza a coordinar -llámelo como quiera cada uno- la política de los socialistas vascos con Batasuna, es decir con ETA, para cambiar una situación que ambos coincidían que no les convenía. A espaldas del Gobierno se negoció con el enemigo del Estado. Esta conducta tiene nombre. Pero da igual. Aquí somos muy nuestros. Especialmente en las tribunas exquisitas de la superioridad moral izquierdista. La eterna doble vara de medir. ¿O se imaginan al citado diario o a la vicepresidenta, o al Zapatero feminista, aplaudiendo el protagonismo de un líder vasco del PP condenado en firme por malos tratos a su mujer? Pues éste merece dos páginas de heroísmo y la por nadie cuestionada presidencia del PSE. Para no concluir abatido en este páramo moral en el que los Zetas profanan todo lo que nombran y tocan, quiero homenajear a una de esas almas nobles que nos honran y dignifican con su palabra, presencia y obra. Ana Iríbar habló en el Parlamento vasco en homenaje a su marido Gregorio Ordoñez. Y despreció lo despreciable. Podía haber dado bastantes nombres más. HERMANN TERTSCH Publicado en ABC